Este año hemos disfrutado de una nueva edición del Casal de Primavera. Han sido unos días que nos han dejado momentos que explican lo que significa este espacio para los niños y jóvenes que participan. Sobre todo, han destacado las salidas preparadas para cada grupo.
Con los más pequeños, hemos ido al Museo del Chocolate para celebrar la mona de Pascua.Estaban expectantes desde el primer momento, con muchas ganas de ver cómo podrían decorar su huevo de Pascua. Muchos no podían esperar a probarlo, y nos ha sorprendido su creatividad: caras, mariposas, unicornios… cada cual ha encontrado su manera de expresarse.
El grupo de primaria ha vivido una jornada intensa de excursión en el Bosque Elástico, en la Selva de la Aventura. Llegaron con mucha energía y ganas de explorar el circuito y los distintos juegos con autonomía, y salieron habiendo saltado, jugado y disfrutado libremente en la naturaleza. Una de las educadoras que los acompañó, destaca lo siguiente: “Me ha sorprendido mucho el compañerismo entre los participantes de distintas edades; algunos sentían miedo ante los circuitos, ¡y juntos consiguieron superarlos!”.
Con los jóvenes, hemos hecho un recorrido por el puerto de Barcelona en barco, acompañados de una guía turística que explicaba los puntos clave del espacio. Han participado mucho, haciendo preguntas y mostrando interés por todo lo que iban descubriendo: hechos históricos, maquinaria, cruceros o los diferentes trabajos que se desarrollan allí. La educadora que les acompañó destaca: “Nos ha sorprendido su implicación: buena asistencia, puntualidad y una convivencia muy positiva entre jóvenes de edades distintas”.
Más allá de las actividades, lo que se construye estos días es un espacio de relación, de confianza y de crecimiento. El Casal es un lugar donde experimentar, aprender y compartir.








