En un contexto global marcado por los cambios profundos, la esperanza es compromiso. Compromiso con las personas y sus proyectos de vida. Así lo hemos vivido este último año, los hitos del cual se recogen en la Memoria correspondiente a la actividad del 2025.
Durante el año, la Fundación ha atendido a 2.656 personas y 579 familias, reforzando un modelo de intervención integral que combina atención social, educación, inserción laboral y apoyo a jóvenes y mujeres en procesos de emancipación. Un modelo que se basa en la proximidad, la confianza y el trabajo en red con el territorio.
En el ámbito educativo, se ha consolidado el acompañamiento desde la primera infancia hasta la etapa juvenil, con especial atención a las transiciones educativas y a la construcción de trayectorias vitales satisfactorias. En este sentido, destaca la consolidación de la atención a la primera infancia (de 0 a 3 años) y a la infancia a partir de 3 años. A la vez, hemos reforzado el acompañamiento a los jóvenes mediante un espacio de orientación para ayudarlos a tomar decisiones con más información y seguridad en la etapa postobligatoria.
Por lo que se refiere a la inserción laboral, la Fundación ha continuado impulsando itinerarios personalizados que combinan formación y acceso al mercado de trabajo, logrando 469 inserciones laborales y consolidando el trabajo como una pieza clave para la inclusión social. Este año también se ha dado un paso adelante con el impulso de nuevas iniciativas formativas - como la FPO Dual - vinculadas a sectores con alta demanda.
Otro de los focos relevantes ha sido el refuerzo del acompañamiento a las mujeres jóvenes de la Casa de Recés, con una apuesta por los pisos con apoyo como herramienta para promover la autonomía, la dimensión comunitaria y los vínculos de apoyo mutuo.
Este trabajo no sería posible sin la implicación de las 95 personas voluntarias que han participado en los diversos proyectos y que han mantenido un vínculo sólido con las personas a quienes han acompañado. Igualmente, queremos hacer extensivo el agradecimiento a los profesionales, la red de entidades colaboradoras, los organismos públicos y las empresas que lo hacen posible día a día.
En un contexto marcado por la complejidad social y el aumento de las desigualdades, avanzamos con optimismo y determinación para continuar consolidando proyectos, innovando en las maneras de acompañar y generando espacios de oportunidades para las personas en situación de vulnerabilidad. Encaramos el año con una convicción profunda: la fuerza colectiva puede continuar impulsando cambios significativos.


