Estar al lado de los jóvenes en los momentos clave

Sep 8, 2025

Estar al lado de los jóvenes en los momentos clave

Sep 8, 2025

La Fundación de la Esperanza ha sido una de las entidades participantes en el diseño y desarrollo del proyecto piloto Impulso Joven, enmarcado dentro del programa CaixaProinfància. Se trata de una iniciativa destinada a adolescentes y jóvenes de entre 14 y 20 años que tiene como objetivo la construcción de trayectorias formativas y profesionales sólidas mediante una orientación personalizada y continua.

Abrir la mirada a nuevos caminos

Con Impulso Joven hemos acompañado a jóvenes y familias a abrir la mirada sobre las múltiples opciones formativas y profesionales que existen. A menudo, las primeras ideas se concentran en itinerarios muy conocidos – como el bachillerato y carreras universitarias tradicionales –, pero nuestro objetivo ha sido mostrar que hay muchos caminos posibles y que cada cual puede encontrar el suyo, en función de los intereses, las capacidades y las motivaciones personales.

El trabajo grupal ha sido una pieza clave: a través de sesiones dinámicas hemos podido explicar todos los itinerarios postobligatorios – bachillerato, ciclos formativos, PFI, estudios artísticos… – y cómo se pueden combinar. Esto ayuda a los jóvenes a entender que no hay un único recorrido válido, y que incluso objetivos como acceder en la universidad pueden lograrse desde diferentes puntos de partida. 

Por ejemplo, hemos acompañado a jóvenes que estaban cursando el bachillerato de manera forzada, sin saber que desde la formación profesional también pueden llegar a estudios universitarios, a menudo con una base más práctica y con más opciones laborales.

Un espacio de acompañamiento

Impulso Joven quiere ser un espacio de referencia para los jóvenes en momentos decisivos de su crecimiento personal y educativo. Nace como estrategia de prevención ante el abandono y el fracaso escolar, con especial énfasis en la transición entre la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y la postobligatoria, así como en la orientación vocacional y el apoyo ante las primeras experiencias laborales, a menudo marcadas por la precariedad.

Este acompañamiento toma formas muy concretas: trabajar estrechamente con los equipos docentes, compartir mensajes unificados y ajustar las orientaciones a las competencias y necesidades reales de cada joven. También acompañar a las familias, que a menudo se sienten desorientadas ante itinerarios como los PFI. Informarlas de manera clara y próxima sobre las oportunidades que ofrecen es esencial. Ejemplo de esto es el caso de una chica que siempre había soñado con estudiar derecho, pero no pudo superar 4.º de ESO. Gracias al apoyo recibido, empezará un PFI de administración, un primer paso que la puede reconducir hacia su objetivo. O el caso de otra joven con el deseo de ir a la universidad, pero que sufría en el bachillerato: a través de la orientación ha descubierto el Grado Medio de administración en el ámbito jurídico, que ha reavivado su motivación y le ha permitido ver un futuro realista y fiel a sus sueños.

También los hemos apoyado en momentos que a menudo resultan estresantes: los trámites y los procesos de preinscripción, que cambian cada año y tienen plazos muy cortos. Este apoyo – resolver dudas, alertar de fechas clave y facilitar la tramitación – ha sido muy bien valorado por las familias.

Otro caso que resume bien la esencia del programa es el de un chico de 4.º de ESO que se mostraba desmotivado y con dificultades académicas. Es un apasionado de la fotografía y la ilustración, y exploramos con él opciones formativas vinculadas a estos campos. Lo pusimos en contacto con otra joven que ya estudiaba un ciclo de grado medio de artes plásticas y diseño, lo acompañamos a las puertas abiertas y lo guiamos en el proceso de inscripción. Finalmente, ha acabado 4.º de ESO con buenos resultados y el próximo curso empezará los estudios que deseaba. Y es que el acceso a la información y los referentes cercanos pueden transformar la manera en que los jóvenes se proyectan hacia el futuro.

Continuar caminando juntos

Durante los dos años de piloto, hemos acompañado a 82 adolescentes y jóvenes vinculados al programa CaixaProinfància. La mayoría han recibido seguimiento durante el último curso, y todos han decidido continuar con su formación académica postobligatoria. Además, Impulso Joven también se ha abierto al barrio, llegando a atender a casi 200 jóvenes.

Para nosotros, acompañar significa apoyar, abrir caminos y dar herramientas para que cada joven pueda construir su futuro con confianza. Continuaremos trabajando con el resto de agentes implicados para impulsar oportunidades reales para los jóvenes, acompañándolos en su camino hacia la adultez y la autonomía. 

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