Andar para superarse: las mujeres de la Casa de Recés en la Transpirenaica

Aug 1, 2025

Andar para superarse: las mujeres de la Casa de Recés en la Transpirenaica

Aug 1, 2025

Este verano, las mujeres de la Casa de Recés vuelven a participar en la Transpirenaica Solidaria; una travesía organizada por la Asociación Transpirenaica Solidària, entidad sin ánimo de lucro que trabaja por la integración social de los jóvenes en situación de vulnerabilidad. 

La Transpirenaica no es solo una travesía de montaña, integra el ejercicio físico con dinámicas que llevan a los participantes a la reflexión y el autoconocimiento. Se quiere potenciar el valor del esfuerzo, la capacidad de superación personal y el trabajo en equipo, aspectos que afloran de manera natural en cada etapa del recorrido. 

Mariangel participó durante el tramo de Besalú a Figueres. El año pasado ya hizo el tramo anterior, y este año ha querido repetir. El por qué es una mezcla de factores que hacen de los días de travesía una vivencia muy especial. Lo resume así:

“Es una experiencia súper linda, vuelves con muchos recuerdos y muchos ánimos. Me he superado a mí misma.”

Además, destaca el buen ambiente que hay entre las personas del grupo, algunas de las cuales se conocían previamente, y otras que eran nuevas conocidas. 

“Hay compañerismo, solidaridad. Estás cansada y siempre hay alguien al lado que te anima”. 

También fue Nidaa, que decidió participar por primera vez. Estuvo a punto de hacerse atrás al saber que no coincidiría en el tramo con su amiga, y que pasaría tres días “sola” en la montaña. Finalmente, pero, decidió seguir adelante, y la experiencia fue tan positiva que alargó su participación dos días más, para llegar hasta Cap de Creus. Ella coincide en el buen ambiente que había entre las personas del grupo. Ahora, ya piensa en volver el próximo año para hacer los 30 días de travesía entera, desde el País Vasco hasta el Empordá.

“Te hablan para distraerte de la dureza de la travesía. Te ayudan. Me gustó que todo el mundo estuviera atento de los demás”. 

A través del reto físico que supone, las participantes aprenden a confiar en sus propias capacidades y en el apoyo del grupo. Uno de los objetivos de la participación es precisamente el de permitir que creen vínculos con sus iguales en un espacio que lo facilita. Mientras comparten días enteros de travesía se va generando un clima de complicidad y confianza, que además propicia que surjan acciones de apoyo mutuo, tal como explican ellas. Cada mañana, por ejemplo, se propone una reflexión para pensar durante la caminata, y al atardecer, el grupo se reúne para compartir sus pensamientos. 

“En solo 3 días, llegas a sentirte tan próxima a estas personas…”. 

Y mientras pasan por los paisajes del país, los dinamizadores aprovechan para sensibilizar a los caminantes sobre la importancia de tener cuidado del medio ambiente y fomentan actitudes responsables hacia el entorno natural en que se encuentran. 

Otro de los propósitos de la travesía es conocer el territorio a través de la actividad física. Andando se descubren pueblos, paisajes y caminos de una manera consciente y pausada, muy diferente a la rutina urbana. 

“Son días en que me he relajado mucho… La naturaleza, el ejercicio y las personas.”

En definitiva, un golpe más, la Transpirenaica Solidaria demuestra que andar puede ser una manera transformadora de avanzar, dentro y fuera de los caminos.

“Vuelves con mucha energía. Llegas aquí y en lugar de quedarte descansando, tienes ganas de moverte”.

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