Blog

“Si te cuidas tú, nos cuidamos todas”

abril 2020

Fundación de la Esperanza

atención a jóvenes, Casa de Recés, confinamiento

Las residentes y las trabajadoras de la Casa de Recés durante estas semanas hacen esfuerzos para adaptar la vida de la Casa a las nuevas medidas impuestas de confinamiento. Lo cierto es que la rutina y los hábitos de la Casa se han visto obligados a cambiar a la fuerza, puesto que habitualmente es durante el día cuando las chicas están fuera estudiando y trabajando, y las horas de más actividad son por la noche. Pero ahora, todas las jóvenes están conviviendo a lo largo del día y por lo tanto la organización y los servicios de la casa se han tenido que adaptar a la nueva realidad.

La Gemma, una de las educadoras que está acompañando las chicas, explica como a pesar de las incertidumbres, los nervios y los cambios “todas están muy sensibilizadas a colaborar y a adoptar las medidas necesarias recomendadas para hacer frente a la pandemia, la principal, quedándose a casa”.

Lo primero, la salud 

Desde la Fundación de la Esperanza la salud ha sido la prioridad desde el inicio del confinamiento. Por eso se han adoptado medidas como dividir el horario de las comidas en dos turnos para respetar una distancia mínima en el comedor, o ampliar los horarios y las tareas de limpieza, incluidas las que llevan a cabo las residentes, que voluntariamente han decidido hacer con más frecuencia. Las chicas también han recibido información oficial, veraz y contrastada sobre la Covid-19, además de consejos de higiene y otras medidas de prevención, en unas charlas conducidas por personal sanitario de la AIDIR, la Unidad de Atención de Enfermería, Docencia e Investigación creada por la Universidad Internacional de Cataluña. Escuchar como están las chicas, física y emocionalmente, es también una de las prioridades en la Casa de Recés que en estos días de confinamiento es más importante que nunca. Por eso, dos días a la semana se hacen reuniones de seguimiento que son un buen momento para habla del día a día, aportar información sobre la evolución de la cuarentena y todo el que está relacionado, o porque las chicas aporten ideas y propuestas de actividades para hacer.

Aprovechar las oportunidades del confinamiento

Desde el equipo de Apoyo Educativo de la Esperanza explican como las horas de convivencia entre las chicas han aumentado, y esto ha hecho que el grupo esté muy unido, “una oportunidad que hemos aprovechado para trabajar valores como la solidaridad, el respeto y la empatía, insistiendo en qué si te cuidas tú, nos cuidamos todas”. De este modo además de las horas de estudio extra o de conversación para practicar el catalán, se ha fomentado que las chicas participen en actividades conjuntas como las clases de yoga, zumba y tábata.  También se están haciendo sesiones para ver series y películas, o se ha organizado un aperitivo un día a la semana en la terraza. Pero de todas las iniciativas, sin duda la que se ha recibido con más entusiasmo es la de convertir los espacios comunes en una discoteca con música para bailar los sábados por la noche. Y es que ya se sabe, a pesar del confinamiento, hay cosas que no queremos que cambien.

  • Comparte

Posts relacionados