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Romper las rutinas y disfrutar de la naturaleza en verano

agosto 2021

Fundación de la Esperanza

Casa de Recés, dones, estiu, mujeres, verano

El verano es una buena época para romper las rutinas que tenemos durante el año, y si se pueden hacer actividades y salidas al aire libre, todavía mejor. El ritmo y la vida cotidiana de la Casa de Recés también cambia durante los meses de verano, en que la mayoría de las chicas no tienen clases o algunas tienen vacaciones del trabajo.

Paqui es una de las integradoras sociales de la Fundación de la Esperanza que pasa más tiempo con las chicas durante Julio y Agosto: “Intentamos hacer salidas o actividades, sobre todo durante los fines de semana” explica. “Cogemos el tren y vamos a la playa en Castelldefels, o también vamos a hacer una ruta a pie desde Santa Coloma hasta Collserola” explica. Las actividades al aire libre ayudan a crear vínculos entre las residentes, confirma Paqui, además de crear un espacio más íntimo tanto con ella como entre las chicas: “Cuando llega una residente nueva vamos a pasear por el Gótico para que conozca el barrio, los supermercados y las tiendas que lo rodean, cuando tenemos más confianza, son ellas las que me piden ir a tomar un café y habla un rato” explica. Durante el mes de Julio, las chicas también han participado en una charla cultural sobre el patrimonio de La Sagrada Familia y el significado de su arquitectura y está previsto que a finales de verano hagan la visita al monumento de Gaudí.

 

Un año más de Transpirenaica

Pero sin duda, uno de los momentos más esperados del verano para las chicas de la Casa de Recés es la participación en la ruta Transpirenaica, que este año ha tenido lugar durante cinco días en el albergue de Cap de Reguera en La Cerdanya. “Más allá de estar en contacto con la naturaleza y conocer el entorno de alta montaña, la actividad sirve para trabajar en grupo diferentes valores como la igualdad, la solidaridad, el respeto por el medio ambiente y la gratitud”, explica María, educadora social que ha acompañado a las chicas durante la estancia en el Pirineo. Este año la Transpirenaica contaba con varias excursiones, una de cinco kilómetros el primer día, y dos de quince kilómetros en los siguientes: “Muchas de las chicas no están acostumbradas a andar por alta montaña y al principio dicen que no podrán hacerlo, pero entre todas consiguen superarse”, explica María, que también señala: “El objetivo no era hacer la cumbre sino llegar todas bien y cuando lo conseguían estaban eufóricas”.

Las chicas de la Casa de Recés han llegado a la cita con la Transpirenaica con cierta preparación, como explica Abi (24 años), residente de la casa y amante de la montaña y la naturaleza: “Durante el año hemos hecho salidas a pie desde Collserola hasta Sant Cugat o de Mundet hasta el Tibidabo, esto nos ha servido para prepararnos un poco para andar”. Para Abi, aparte de las montañas, la naturaleza y los paisajes, lo que ha valido más la pena de la experiencia en el Pirineo han sido los momentos pasados con las otras chicas: “Fue muy bonito pasar unas noches en el albergue durmiendo en literas, compartiendo buenos momentos todas juntas. Sin duda, me gusta el verano para estar en la naturaleza y entre montañas, donde te puedes olvidar completamente de la rutina de la ciudad” acaba diciendo.

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