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Redes de colaboración y experiencias en familia

diciembre 2021

Fundación de la Esperanza

atención a las familias, Ocio en familia, Servicios Educativos

El mes de noviembre 10 familias pasaron el día en Taradell, un espacio natural al abrigo del Montseny con unas magníficas vistas. “Fue una experiencia muy bonita. Nos sorprendió descubrir que algunas familias no habían visitado la naturaleza desde que viven en España, y algunas de ellas hace 10 años que están”, nos explica Montse Campillo, trabajadora social del equipo de Atención Social de la Esperanza. Las salidas, que están enfocadas a construir espacios de ocio compartido entre todos los miembros de las familias que asisten, empiezan desde el momento en que suben al autocar en Barcelona. En algunos casos, los padres y madres no han hecho excursiones desde su infancia, y este viaje los conecta con momentos de alegría pasados.

Cada salida se planifica con cuidado, dedicando tiempo y espacio a actividades diversas. Normalmente por la mañana se hace algún juego donde los miembros de cada familia tienen que colaborar para competir con otros equipos. De este modo se rompe el hielo y en salidas de invierno ayuda a entrar en calor. Después se hacen paseos en la naturaleza aptas para todas las personas que asisten y donde se generan dinámicas y conversaciones que aportan a las educadoras una información muy relevante. “Conocer e interactuar con una familia en este contexto es muy diferente de conocerla en una oficina. Como profesionales, recibimos mucha información que nos permite entender la familia a nivel sistémico y, de este modo, podemos trabajar un acompañamiento mucho más integral”, explica Montse.

A mediodía todas las familias comen juntas en una casa de colonias gestionada por la Fundación Casa del Aire, entidad que participa activamente en este proyecto como partner de la Esperanza. Finalmente, por las tardes se llevan a cabo actividades y talleres. En la salida en Taradell, por ejemplo, las familias aprendieron a hacer un móvil y un marco de fotos, los dos hechos con pequeñas ramas y hojas que habían recogido durante la excursión de la mañana.


El feedback de las familias que han podido participar hasta ahora ha estado muy positivo. “Fui porque mi hija lo pasara bien y al final yo también disfruté mucho”, explicaba Fatima. Por su parte, Will ponía énfasis en la belleza de los espacios naturales que visitan: “contemplar estos paisajes tan bonitos reconforta el alma”.

El proyecto “Ocio en familia”, que ha empezado con timidez a causa de la situación derivada de la pandemia, se plantea un recorrido más ambicioso. Este curso se han planificado 4 excursiones donde se invitará a participar a diferentes familias y se podrá ver si funcionan tan bien como el encuentro del mes de Noviembre. Si es así, el proyecto aspira a desarrollar tres ámbitos en paralelo: actividades en la naturaleza donde las familias se conocen y pueden generar redes de ayuda mutua combinadas con salidas urbanas para descubrir recursos culturales de la ciudad y charlas temáticas en los espacios de la Fundación para tratar los temas que preocupan a las familias.

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