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La Fundación abre las puertas por Navidad

enero 2018

Llum Delàs, Directora de la Fundación de la Esperanza

Fundación Esperanza Navidades

Cada 18 de diciembre se celebra el Día de la Esperanza

En medio de la ciudad y muy cerca de la plaza Sant Jaume, una pequeña fundación creada en mayo de 2013 ha ido abriendo camino a la acogida y la atención personalizada a las personas a las que les resultaba difícil vivir: pobrezas, soledades y dificultades de todo tipo. En Ciutat Vella, uno de los distritos más turísticos, históricos y empobrecidos de Barcelona, con la más elevada proporción de población inmigrante, superior al 42 %, la Fundación de la Esperanza acoge a personas vulnerables cuyo objetivo es ayudarlas a dignificar sus vidas, además de enseñar la cultura propia y las tradiciones del lugar que se ha acabado convirtiendo en su hogar.

Hoy, a las puertas de la Navidad, celebramos la Esperanza. Viene a cuento. El día 18 de diciembre la congregación que lleva el nombre de Nuestra Señora de la Esperanza abre las puertas de su residencia de jóvenes. Las residentes nos acogen. Un hogar como la Casa de Recés, en el que residen hasta 40 chicas, entre los 18 y 35 años, y que ya ha acogido a más de 2.000 mujeres en situación de vulnerabilidad desde que está vinculada a ”la Caixa” hace más de 90 años. Con el objetivo principal de que se emancipen y puedan vivir de forma autónoma, la Fundación de la Esperanza les ayuda a recuperar la estabilidad perdida para que puedan formar parte activa de la sociedad. Y lo hace a través de la acción educativa, las 24 horas del día y los 365 días del año, también por Navidad.

A su alrededor, en el año 2013, nace la fundación que lleva su nombre y su espíritu. La Obra Social ”la Caixa” empieza una nueva línea de actuación a través de la acción social directa. Y sabe que las pobrezas de hoy se combaten si trabajamos en red, si nos unimos a todas aquellas instituciones, públicas y privadas, que queremos un futuro mejor para tantas personas y familias. Hemos empezado en un barrio, en un distrito, donde son muchas las instituciones que dan la cara para paliar los sufrimientos de mucha gente y apuntar hacia un futuro más digno para aquellos que han perdido el tren del acceso a los bienes que necesitamos para llevar una vida digna.

Acción directa. Proximidad con las personas que buscan la manera de salir adelante pese al paro, la falta de salud, las necesidades de vivienda y otras necesidades básicas no cubiertas.

No podemos hacerlo todo. Hemos aprendido a ser mediadores de recursos que tanto las administraciones como la cantidad de instituciones que trabajan solidariamente en este distrito podemos y sabemos ofrecer.

La Navidad, en el mundo de las personas vulnerables, es un contraste impactante. Puede que sea difícil de pasar o incluso que no se quiera celebrar. Por eso los que conocemos el valor de la compañía nos lanzamos a ofrecerla, con aquel punto de gratuidad y de socarronería que hace alegres las cosas difíciles, que hace agradables los momentos de encuentro, pese a que puedan parecer nostálgicos.

Y esta Navidad en concreto pasamos frío. Y el frío está teniendo nombres diferentes según los sufrimientos que conocemos y compartimos. Pero sabemos que el frío merma cuando estamos juntos. Y aquí, en esta fiesta de la Esperanza, tenemos ganas de transformar la frialdad en esperanza. Por eso, trabajadores, voluntarios y colaboradores de todo tipo, y también beneficiarios, celebraremos un avance de la Navidad que cada año nos invita al recogimiento y al reconocimiento mutuo.

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